EL ÁRBOL DE NAVIDAD

jueves, 9 de diciembre de 2010


Emily ha decorado su casa para Navidad. Cati y yo nos hemos portado muy mal, hemos jugado con las bolas del árbol, nos hemos enredado con las luces, ¡pero al final nos ha dejado salir en la foto! Estamos impacientes por saber qué nos regalará. Seguramente un collar nuevo o una pelota de tenis amarilla. O unas galletas de gengibre. Pero aunque seamos revoltosos, sabemos que nos quiere. Y eso es lo que importa...

SILENT NIGHT



Emily nos ha prometido que si nieva sobre la terraza del ático, nos dejará jugar lanzándonos bolas de nieve mientras ella intenta hacer un muñeco de nieve. Pero antes Mary Kate tendrá que tejernos unas bufandas...

BRUCS EN UN CANASTO

martes, 18 de mayo de 2010


Esta tarde ha venido el peque del vecino de visita. Y, como es un gamberro, se ha dedicado a encestar a los Bruquets en una canasta, igual que si fueran pelotas de baloncesto. A ellos les encanta que les haga jugar. Le conocen sobradamente. Simulan quejas, amenazan con morderle un zapato, le gruñen. Pero, cuando vuelan hacia la cesta, abren sus brazos como si fueran Supermán. Si caen fuera, los levanta con cuidado, les retira las hojas que se han pegado a su cuerpo y les pregunta si se han hecho daño. Él desconoce que es imposible dañarte si eres mullidito.

ALEGRÍA DE BRUCS


Ésta es mi imagen preferida. Eulalia vino una tarde con su cámara fotográfica, y los Bruquets se alborotaron para ver quién chupaba más plano. Hubo empujones, codazos, zancadillas, coscorrones... Pero, como son blanditos, no se hacen daño. Costó que se estuvieran quietos para que no saliera la foto movida. Al final Eulalia prometió que les daría un hueso a cada uno si se portaban bien, y éste es el resultado. Alegría.

CONFIDENCIAS


En primer plano, Harry le cuenta un secreto a Holly. Atrás, Max le susurra palabras a Jean. Me gustaría saber qué se cuentan. Estoy demasiado lejos para oírles, mientras intento montar el trípode para la cámara fotográfica y los encuadro. Seguramente hablan de mí. Quizá no les ha gustado el caldito de pollo que les he preparado para desayunar, puede que se hayan cansado en el paseo, acaso su cama es demasiado dura... Pero soy comprensiva y deben tener sus secretos.

EL JUEGO DE LAS CASILLAS

Es el distinto de la camada. Y se siente especial por ser blanco. En esa fotografía, intenta explicarles a sus hermanos un juego clásico sobre un mantel con casillas. Es cinéfilo y me obliga a mirar películas antiguas en la televisión a altas horas de la madrugada. Cruza sus patas y me describe una escena concreta con aire de intelectual, mientras yo me muero de sueño. Es Luigi. O lo quieres absolutamente o te da un poquito de rabia. Pero me gusta entrelazar comentarios con él, sentados en el sofá. A ese Bruquet es imposible sentarlo lejos del mando a distancia del televisor.

A PUNTO PARA LA SIESTA


Esa tarde se intuía la primavera, y dejé que los bruquets que acababa de crear salieran al jardín. Se sentaron en un pequeño banco, y Joan se adelantó para robar protagonismo en el retrato, cuando me vio aparecer con la cámara fotográfica. Es un pillo presumido, el más coqueto de la camada. Es así, y le encanta hacerse notar para que le quieras. Pero cuando lo elevas por los hombros, se convierte en un gran tímido. Mira atrás en busca de que le protejan sus hermanos. Le encanta que lo siente junto al ordenador, y bajo su culo regordete se acumulan las notas de los trabajos pendientes.
 
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